El ferrocarril Circumetnea - Un paseo alrededor del volcán Etna - RUTA 33
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El ferrocarril Circumetnea - Un paseo alrededor del volcán Etna

El ferrocarril Circumetnea - Un paseo alrededor del volcán Etna

Si no tienes tiempo para subir a la cumbre del Etna existen otras opciones, y una de ellas es tomar el ferrocarril Circumetnea. Sus 110 km de longitud de vía férrea, construidas en 1895 para los trenes a vapor del siglo 19, recorren los alrededores de la base del volcán a través de tierras fértiles y formaciones de lava.

Por casi 130 años, este antiguo ferrocarril poco conocido ha estado llevando a los viajeros en un viaje único en su tipo desde las localidades costeras de Catania y Riposto a través de una ruta escarpada alrededor de la cima nevada del volcán.

En 1937, los trenes a vapor fueron reemplazadas por los vagones Fiat ALn 56 a motor más eficientes conocido como Littorine, bajo el gobierno de Mussolini. Los hermosos trenes decorados llegaban hasta altitudes de 1.000 metros y se detenían en pequeños pueblos a lo largo de su trayecto.

Imagenes: Italian Ways


En la década de 1980, el Littorine se jubiló y desapareció del todo de los ferrocarriles italianos, la mayoría enviados al depósito de chatarra para su destrucción, mientras que unos pocos han terminado como exhibición en museos de todo el mundo. Pero en la isla de Sicilia, dos sobrevivieron en el interior del almacén en la ciudad de Bronte y en los últimos años, cada verano, estos viejos trenes de los años de 1930s salen de su escondite para lo que podría ser su último viaje alrededor del volcán Etna.

El recorrido comienza en el pueblo de Giarre - Risposto, a 30 minutos de Taormina, y es la segunda parada de la línea. El pueblo más cercano a la cumbre es Randazzo, un sitio oscuro, medieval construido enteramente de lava.

El tren tiene un solo vagón que va sobre una ruta que pareciera imposible, haciendo su camino a través de la petrificada lava. Visto desde afuera tiene la apariencia de ser un viaje en tren para niños y los estrechos carriles de la vía hace que parezca aún más pequeño. Dependiendo del clima y la temporada el viaje puede durar hasta 5 horas y pasa a través de un paisaje fascinante que cambia de apariencia — desde los paisajes lunares a las plantaciones lleno de pistacho y maravillosos campos de cítricos que invitan a tomar un descanso. Los cactus cargados de frutas guían el camino y las viejas estaciones abandonadas donde se pagaban los peajes hace muchos años te dan una idea de la historia del ferrocarril.











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